El Queso Au Bouchon es un queso francés de leche de vaca pasteurizada, procedente de la región del Périgord. Su rasgo más llamativo es que lleva incrustado un tapón de corcho en el centro. Así, sin más.
En la cata, lo primero que notas es que no sabe a corcho. El tapón es un guiño visual a la tradición vinícola de la zona. El queso en sí es una pasta blanda de corteza florida, con una textura muy similar a un brie, pero con un punto más de profundidad. Cremoso, nada agresivo, con un fondo láctico que se alarga unos segundos después de tragar.
Lo probamos con pan de campo y con una pera. El maridaje que mejor funcionó fue con un vino blanco seco de la misma región. No desentona, pero tampoco pide protagonismo. Un queso de los que se dejan comer sin aspavientos.
Funciona para el comprador que llega a 250 Gramos de Queso diciendo: "Quiero un queso francés que no sea el Camembert de toda la vida, pero sin irme a algo que me sepa a establo". Es un paso seguro dentro de la categoría de cremosos.
No funciona para quien busca un queso con personalidad fuerte, de esos que se te quedan grabados. Aquí no hay punto picante, ni amargor, ni ese retrogusto a seta que tienen algunos brie viejos. Es amable, quizá demasiado si lo que quieres es que el queso sea el centro de la conversación.
Tampoco es para quien espera que el corcho aporte sabor. No lo hace. Es puramente estético. Si buscas un queso con notas a madera o a barrica, este no es tu camino.
Cuando 250 Gramos de Queso recibe una partida de Au Bouchon, lo primero que hace es abrir uno. No confía en la ficha del distribuidor. Lo catan en tres puntos de maduración: recién llegado, a los tres días y a la semana. Este queso mejora ligeramente si lo dejas respirar un par de días en la nevera (bien envuelto en papel de queso, no en film).
El criterio aquí no es "es raro, pues lo vendemos". Es "lo elegimos porque en una cata a ciegas con cinco cremosos franceses, este fue el que más veces se repitió como 'me lo llevo a casa'". No gana por ser el más intenso, gana por ser el más redondo dentro de su perfil.
Además, al ser un producto de distribuidor especializado, la tienda puede decirte exactamente qué lote tienes y cuándo llegó. En una gran superficie, el queso Au Bouchon sería uno más entre 40. Aquí, si llamas y preguntas, te dicen "la última remesa llegó el martes, está en su punto para consumir en diez días".
Si estás montando una tabla de quesos para alguien que ya ha probado decenas de cremosos franceses y busca algo que le sorprenda de verdad, este queso se queda corto. Es un comodín excelente, pero no es un fuera de serie.
Si el presupuesto es el factor principal, el Queso de oveja blando Margalet Papillon a 5,90 € te da una textura cremosa similar, aunque de leche de oveja y sin el detalle visual del corcho. Es una opción más económica para el día a día.
Para quien busca un queso cremoso con un perfil más equilibrado y menos intenso que el Au Bouchon (sí, aún más suave), el Queso cremoso francés Boursault a 5,99 € es una opción fiable. Es el queso de "no falla" para una tabla mixta.
Si lo que quieres es un queso de textura untable pero con un carácter láctico más pronunciado y tradicional, el Camembert Ferme De La Tremblaye a 8,50 € te dará más matices a seta y tierra. Es la alternativa para quien el Au Bouchon se le queda corto en personalidad.
Queso francés cremoso Au Bouchon — 11.95€
No. El tapón es un elemento decorativo que se retira antes de consumir. Está incrustado en el queso, pero no se funde ni se integra. Sácalo con cuidado antes de servir.
Es suave. La textura es cremosa, similar a un brie joven, pero con un punto más de profundidad. No es ácido, no es amargo. Ideal si te gustan los quesos de pasta blanda pero discretos.
Funciona bien con un vino blanco seco de la misma región (Périgord), o con un Chardonnay sin madera. En tabla, combina con pera, higos frescos y un pan de masa madre ligero.
Para ambos. Es un queso que llama la atención al ponerlo en la mesa por el detalle del corcho. Pero al comerlo, es tan accesible que puedes usarlo en un desayuno sin sentir que estás "derrochando" un queso especial.
Una vez abierto, en nevera bien envuelto en papel de queso (no film), aguanta entre 7 y 10 días. Pasado ese tiempo, la textura se vuelve más líquida y el sabor se intensifica ligeramente. Si ves que la corteza se oscurece demasiado, es mejor consumirlo antes.
Este queso se elabora con leche de vaca pasteurizada, por lo que es apto para embarazadas. No obstante, 250 Gramos de Queso recomienda siempre consultar con un médico ante cualquier duda específica durante el embarazo.
No recomendamos congelar quesos de pasta blanda y corteza florida como el Au Bouchon. La congelación rompe la textura cremosa y al descongelar se vuelve granuloso y acuoso. Mejor consumirlo fresco.
La principal diferencia es visual (el corcho). En sabor, es muy parecido a un brie de calidad media-alta, pero con un punto menos de intensidad. Es un brie al que le han rebajado el carácter para hacerlo más accesible. Si eres fan del brie tradicional, quizá te sepa a poco.
Sí. 250 Gramos de Queso es un distribuidor especializado online que envía quesos refrigerados. El Au Bouchon llega en su punto óptimo de maduración si se pide dentro de los plazos de envío habituales a España peninsular.